Música

 

 

“Creo que podéis entender el propósito de la, vamos a llamarla música, si entendéis que no vamos a por todo a la vez. No queremos tocar la música para la gente con la expectativa de que tan pronto como se la toquemos a ellos, su máquina se despertará, verán el Trabajo y se unirán con el Trabajo”.

“Ni queremos proporcionarle a nadie un medio de escapar. Aunque mucha gente, como señaló Menlo, la considerará como una música para colocarse. Fumarán porros, se tomarán tripis o usarán una variedad de drogas y escucharán la música y se entusiasmarán. Magdelene también mencionó que a la gente probablemente le gustaría drogarse y escucharla porque la música efectivamente tiene un cierto efecto de alterar la percepción”.

“Otros escucharán la música, sufrirán una alteración de la percepción y disfrutarán nada más que eso y nunca llegarán a una conclusión por ello. En un sentido, saldrán del cuerpo aunque en realidad no saldrán del cuerpo. Su relación con el cuerpo cambiará debido a esta música”.

“La música cambia el ritmo del pase del yo esencial en relación a la máquina. Ralentiza al yo esencial o lo apresura. Da esas señales mediante la modulación de frecuencia y las frecuencias sustractivas que, o apresuran, aceleran, o bien ralentizan el pase del yo esencial”.

“Recuerda que es el yo esencial el que está en movimiento. Es el yo esencial el que está pasando a través. Se puede controlar al yo esencial; el ritmo del pase puede ser controlado por la modulación de frecuencia porque es un campo eléctrico. Así como puedes apresurar o ralentizar una bobina en relación a un imán, puedes apresurar o ralentizar al yo esencial en relación a su pase por la creación”.

 

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“Recuerda que la música es el sonido organizado. El sonido altera el ritmo del pase, y según la cultura que surja, y su música su baile y otras claves – claves emocionales, eléctricas y psicológicas — la cultura misma tiene una cierta experiencia perceptiva. Experimenta la realidad de una manera o de otra”.

“La estructura de realidad de cualquier cultura dada, se determina por su música, y su música también es una expresión de su experiencia. La música determina la experiencia perceptiva de una gente y, a la vez, la música es una expresión de una cultura. Los dos factores operan en un sistema de ‘feedback' para encerrar la experiencia en una experiencia estacionaria”.

“Entonces todos obran para mantener esa experiencia en el mismo punto. Todos quieren mantenerlo a 100 kilómetros por hora y se piensa que el contrato social sirve para producir un consenso para mantener la velocidad, el ritmo del pase, en la constante actual”.